La Confitería Capri abrió sus puertas el 25 de julio de 1963 de la mano de Arturo Prieto Salvadores y Mª Luisa Fuertes Veigas, y es debido al primero de donde surge el nombre de CAPRI, ya que es el acrónimo de Confitería Arturo PRIeto.
Hay recetas que no se cambian.
Porque funcionan. Porque emocionan.
Porque llevan décadas formando parte de la ciudad.
Nada de esto sería posible sin las personas que están detrás del mostrador y dentro del obrador. Personas que conocen cada receta, cada tiempo de horneado, cada detalle que marca la diferencia.
Nos levantamos cada día para dar lo mejor de nosotros, utilizando los mejores ingredientes
y cuidando cada proceso como se ha hecho siempre.
Porque el trabajo bien hecho también se nota al probarlo.
Auténtica pastelería artesanal elaborada con mimo y sin prisas.
Más de seis décadas manteniendo recetas, y los sabores de siempre.
Materias primas seleccionadas y cuidado máximo en cada elaboración.
Trato familiar, personalizado y vínculo con generaciones de clientes.